Un equipo de la Universidad Indoamérica, dirigido por Paúl Remache, usa un micrófono e inteligencia artificial para simplificar los sonidos y transformarlos en patrones de vibración que la persona aprende a reconocer en la piel, por ejemplo con un casco de bicicleta con dos vibradores, según Primicias. No devuelve la audición. Es un prototipo: el equipo calcula alrededor de un año más de pruebas antes de diseñar un producto, y no hay precio. En Ecuador hay 64.173 personas sordas o con discapacidad auditiva registradas por el Conadis.
Fuente: Primicias – leer la nota completa
Resumen publicado en la sección de inteligencia artificial de Radio Evolución 107.7 FM.