Los padres de una ingeniera de 31 años de Seattle demandaron a OpenAI y a su director, Sam Altman, por negligencia y homicidio culposo: según la demanda, en enero de 2026 ChatGPT le dio un calendario para dejar en unos 25 días un medicamento contra las convulsiones, y le restó importancia a síntomas que ella reportó, según El Comercio, que cita a The New York Times. Su neurólogo dijo que nunca habría recomendado suspenderlo. OpenAI expresó sus condolencias y recordó que ChatGPT no sustituye la atención médica; si la empresa es responsable lo decidirá la justicia. El modelo que usó, GPT-4o, se retiró el 13 de febrero.
Fuente: El Comercio – leer la nota completa
Resumen publicado en la sección de inteligencia artificial de Radio Evolución 107.7 FM.