Según la Fiscalía federal de Nueva York, citada por AP, el grupo enviaba correos que parecían de un gerente general, luego hacía llamadas o videollamadas en las que la IA imitaba su voz y a veces su imagen, y remitía a las víctimas a un supuesto abogado de un bufete conocido. Durante más de 18 meses apuntaron a miles de empresas; entre las afectadas hay hospitales, un banco y una gestora de fondos. Para el usuario común: una voz o un video conocidos ya no bastan para confiar en un pedido de dinero; conviene confirmar por otro canal.
Fuente: La Nación (AP) – leer la nota completa
Resumen publicado en la sección de inteligencia artificial de Radio Evolución 107.7 FM.